Lipedema y electrolitos: por qué pueden ayudarte más de lo que imaginas
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Las mujeres con lipedema pueden beneficiarse del aporte de electrolitos porque la inflamación crónica, las alteraciones linfáticas, el uso prolongado de medias de compresión y la presencia frecuente de disautonomía suelen alterar el equilibrio de sodio, potasio y magnesio en el cuerpo. Esto explica síntomas como fatiga, mareos, calambres y palpitaciones que muchas pacientes experimentan a diario.
Introducción
Cuando hablamos de Lipedema, muchas veces pensamos inmediatamente en dolor, inflamación o aumento de volumen en las piernas. Sin embargo, muchas mujeres también experimentan síntomas como fatiga extrema, mareos, sensación de debilidad, calambres o incluso palpitaciones. Y aunque pocas veces se menciona, muchas de estas molestias pueden relacionarse con un desequilibrio de electrolitos.
Los electrolitos son minerales que ayudan a mantener funciones esenciales del cuerpo, como la hidratación, el funcionamiento muscular, la regulación nerviosa y el equilibrio energético. Entre los más importantes encontramos: Sodio, Potasio, Magnesio, Calcio, Cloruro.
¿Cómo afecta el Lipedema en mujeres?

En mujeres con lipedema, el equilibrio de electrolitos se altera con mayor facilidad debido a factores como la inflamación crónica, las alteraciones circulatorias y linfáticas, la sudoración, las dietas restrictivas, la baja ingesta de agua, el uso frecuente de medias de compresión y la presencia de disautonomía.
En mujeres con lipedema, el equilibrio de estos minerales puede alterarse con más facilidad debido a distintos factores como:
- Inflamación crónica
- Alteraciones circulatorias y linfáticas
- Sudoración
- Dietas muy restrictivas
- Baja ingesta de agua
- Uso frecuente de medias de compresión
- Presencia de disautonomía
¿Cuáles son las señales de un desequilibrio de electrolitos?

Algunas señales de desequilibrio de electrolitos incluyen fatiga o sensación de baja energía, dolores de cabeza, calambres musculares, debilidad, mareos, taquicardia o palpitaciones, hinchazón, sensación excesiva de sed o dificultad para recuperarse después de la actividad física.
En personas con Lipedema, estos síntomas pueden intensificarse debido a alteraciones en la circulación, inflamación y cambios en el equilibrio de líquidos corporales. Mantener una adecuada hidratación y un correcto aporte de electrolitos puede ser clave para apoyar el bienestar general, la función muscular y el equilibrio hídrico del organismo.
Estos síntomas no siempre significan un problema grave, pero sí pueden indicar que el cuerpo necesita apoyo en hidratación y minerales.
¿Qué rol juega el magnesio en el lipedema?

El magnesio es uno de los minerales más relevantes en el contexto del lipedema porque participa en la relajación muscular, la producción de energía, la calidad del sueño, la regulación del sistema nervioso y la función muscular.
Uno de los minerales más relevantes en este contexto es el magnesio. El magnesio participa en funciones relacionadas con:
- Relajación muscular
- Producción de energía
- Mejor calidad del sueño
- Regulación del sistema nervioso
- Función muscular
Cuando existe un déficit funcional, algunas pacientes pueden experimentar: más fatiga, tensión muscular, peor descanso, mayor sensibilidad al estrés o sensación de agotamiento constante.
¿Y qué pasa con el sodio si tengo lipedema?

No es necesario evitar el sodio si se tiene lipedema. Aunque se asocia con retención de líquidos, restringirlo en exceso puede empeorar síntomas como mareos, fatiga y presión baja, especialmente en mujeres con lipedema que también presentan disautonomía.
El sodio suele tener mala fama porque se asocia inmediatamente con edema o retención de líquidos. Sin embargo, restringirlo excesivamente no siempre es beneficioso.
En algunas mujeres con lipedema que además presentan:
- Presión baja
- Mareos
- Fatiga
- O síntomas compatibles con disautonomía
Una restricción excesiva de sodio puede empeorar síntomas.
¿Tomar más agua siempre ayuda?
No necesariamente. Tomar agua es importante, pero el cuerpo también necesita minerales para hidratarse correctamente. Una mujer con lipedema puede tomar mucha agua y aun así continuar cansada o con sensación de deshidratación si su balance de electrolitos está alterado.
Tomar agua es importante, pero el cuerpo también necesita minerales para hidratarse correctamente. Por eso algunas mujeres sienten que toman mucha agua y aun así continúan cansadas o con sensación de deshidratación.
Cada mujer con Lipedema es distinta. Algunas necesitarán enfocarse más en hidratación, otras en inflamación, intestino, sueño o regulación metabólica. Lo importante es entender que el cansancio no siempre es flojera, y que muchas veces el cuerpo está intentando pedir ayuda. Escuchar esas señales también es parte del tratamiento.
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Sobre la autora
Paula Camus — Nutricionista especialista en Cirugía Bariátrica y Lipedema.

Aviso importante: este artículo tiene fines educativos y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud. Si presentas síntomas persistentes o quieres iniciar un plan de suplementación, consulta con tu nutricionista o médico tratante.
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